Menú

Gianfranco Guredi

Versión 5.0

Colores

Porque sí, porque los hay en todos lados. Colores.

Ejemplo número uno. Subir al monte en horas tardías, y mirar ahí, en lontananza, entre los árboles lejanos perderse al sol y dejar su estampa

Ejemplo número dos. Ir por la ciudad y encontrarse con el arrabal. Vuelta a los colores primarios artificiales.

Ejemplo número tres. Los colores también están en las pozas. Los difuminan y emborronan, los dejan sin formas. Pero los colores no pierden fuerza.

Ejemplo número cuatro. De vuelta a la ciudad entre las líneas rectas y los azules de las sombras, los amarillos gritan.

Ejemplo número cinco. Pasa otro día y se vuelve a hacer tarde. Así que el cielo vuelve a sangrar, y mi mirada anónima no es la única que lo ve. El ejemplo final, por cierto.

Árboles y bosque

Cuando las ramas no permiten ver el bosque, hay que preguntarse.

Así que me pregunto. ¿Es por los árboles? ¿Es por el lugar exacto desde el que miro? ¿Son mis ojos? ¿Es mi mente?

No importa. Detrás de los árboles, sólo hay más árboles.

Ruta Guriezo

De paseo, pero por otros sitios. Con Ana Karenina, otra vez.