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Gianfranco Guredi

Versión 5.0

Atardeceres

Voy a hacer trampa. En mi idea de dar salida a las doscientas y pico fotos que tengo pendientes de publicar, voy a ir seleccionando, reduciendo la lista, y empezando por lo sencillo. 

Y lo sencillo, lo que todos empezamos a hacer cuando tenemos la cámara nueva, es ir a hacer la foto a un atardecer. A un amanecer es más complicado, es difícil madrugar. Sin mucho más, comentemos. 

Mirad el mar. 

Ese día me fui a Loredo, o por ahí. Realmente no sé como se llama la playa. Está Santander al fondo, que evidentemente no se ve. Pura bruma, la tierra dicen que es plana. 

A mi derecha había una pareja viendo lo mismo que yo. Tengo su foto, para otro día. A la izquierda, unos jubilados. Y unos recién casados de postboda. Pobre vestido, acabó en el agua. Sacrifican mucho por un día así. Ponen tanta ilusión en ello que invariablemente les satisface. Sublima de tal forma que queda grabado a fuego en su memoria, incluso mejor que como fue realmente. Pero da igual, porque cumple su función de punto de inflexión vital. De símbolo de futuro y de unión. Las tradiciones no dejan de ser necesarias, en cierto modo. 

El mar, necesario, refleja el sol. Ni una nube. Es verano, y es muy tarde, sobre las diez. Un clásico imperecedero. 

El Sol

Esta imagen fue buscada. Desde el pico del dobra, sólo hay dos fechas al año, que además coinciden con los equinoccios, en los que el sol se pone exactamente sobre ese pico. En verano, es sol cae al mar. En invierno, sobre los picos de Europa. Es la Pica Peñamellera, 765m de altitud, entre el pueblo de Bores, y el de Mier. A 52,6km en línea recta desde el Dobra. 

Intento subir los equinoccios que hace bueno en busca de un atardecer así. El año pasado lo conseguí. Había muchas nubes, pero tuve la suerte de que se abriese en el momento exacto de la puesta. Así el sol se abre paso entre el resto de montañas altaneras, para mostrar justo la silueta, de la Pica Peñamellera. 

Nubes

Esta es diferente. Como digo, son sólo eso, nubes. Me recuerdan a Turner. Por eso la muestro. Porque tiene cierto aire de magnificencia natural, básico, sencillo, y épico a la vez. Manchas que dejan escapar algún color del interior de la espiral. 

Y nada más. 

Colores

Porque sí, porque los hay en todos lados. Colores.

Ejemplo número uno. Subir al monte en horas tardías, y mirar ahí, en lontananza, entre los árboles lejanos perderse al sol y dejar su estampa

Ejemplo número dos. Ir por la ciudad y encontrarse con el arrabal. Vuelta a los colores primarios artificiales.

Ejemplo número tres. Los colores también están en las pozas. Los difuminan y emborronan, los dejan sin formas. Pero los colores no pierden fuerza.

Ejemplo número cuatro. De vuelta a la ciudad entre las líneas rectas y los azules de las sombras, los amarillos gritan.

Ejemplo número cinco. Pasa otro día y se vuelve a hacer tarde. Así que el cielo vuelve a sangrar, y mi mirada anónima no es la única que lo ve. El ejemplo final, por cierto.

Equinoccio

En lontananza, desde arriba, se perfila el skyline de los picos de europa, de brañavieja al mar.

En medio, entre la sierra de Cuera, y las primeras estribaciones de esos picos europeos, nace la silueta de la Pica, de Peñamellera.

Y exactamente, cada equinocio, subiendo al Dobra, al pico,el sol cae, tras el peñasco, escondiéndose del día, que ya le tiene cansado, para acercarse, o alejarse, del mar, en su camino semestral.

Tres días más tarde, el sol, ya desviado, se coló en el manto de nubes, e iluminó su sitio preferido.

Luz naranja sobre fondo azul.

Nubes, segunda parte.

Sí, subí al Dobra, como dije que haría.

He hice fotos del paisaje, de la noche. Fue un bonito atardecer. Lleno de color en el cielo. Entre otras, la que veis. Tan sólo le apliqué un velvia, para potenciar el color.

Y después bajé, de noche, con Trinca.

Atardecer roto

Roto al medio, así queda
este triste atardecer.

Intenté juntarlo de nuevo y hacerlo uno
Pero no me salió.

Tan poco me sale…

Monte Dobra – Atardecer o amanecer

Atardecer en tres colores. Amanecer en tres colores. La verdad es que no recuerdo cual de los dos fue.

Paseándome por el centro. Seis.

Aunque no lo parezca, son el mismo día, o casi. Porque me paseo mucho por ahí.