-¿Crees acaso, maldito estúpido, que vas a sacar tu cabeza de ese sucio agujero? ¿Crees tener suficientes fuerzas para hacerlo? ¿Con tu edad? ¿Con tu triste forma de ser? ¿Puede que seas tan iluso como para soñar que tus sueños son realidad?

-No es cuestión de creer o no creer. Es mi jodida forma de poder vivir.

-No lo vas a conseguir, y si no lo haces, ¿eso es vida? No seas cenutrio. No seas ingenuo. Nadie sale de ahí. Nadie.

-Saldré. Los cielos siempre se abren, los días siempre llegan tras la noche, y siempre escampa por mucho que llueva. Lo que hay antes es una puta mierda, sí, pero hay belleza en el propio camino. Hay belleza en la vida. Déjame vivirla y arriesgarla a mi manera, y algún día, desaparecerás. ¡Desaparecerás, maldita sea!

El espejo se resquebrajó con el golpe. Él, con el puño ensangrentado, sonrió a su reflejo roto, y liberado al fin, se giró a su amada, y comenzó a vivir.

 

Foto-1

Tagged with:
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *