Con este post, comienzo una serie de fotos que por circunstancias ajenas a mi voluntad, he ido tomando en el Sardinero, en Santander, en estos últimos tiempos. Porque es una zona bonita, eso es innegable, y le tengo cariño a los tamarindos.

Quizá abuse del blanco y negro, pero supongo que es mi tendencia últimamente. Hoy toca algo así relacionado con el mar.

Comencemos pues.

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