Unas ligeras notas.

Se han cumplido veinte años desde el genocidio de Ruanda. No voy a contar la historia, para eso está la wikipedia. Ni que decir tiene que todo el mundo que pudo hacer algo miró para otro lado o que la distinción entre hutus y tutsis es algo más bien artificial.

Les animo a escuchar esto, sobre todo la historia del párroco. La brutalidad humana, la propia deshumanización, a veces llega demasiado lejos.

Fuente original: Onda Cero

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